
Xochitlalyocan, jardín que resguarda la memoria verde de México
Oaxaca, Oax. 05 de marzo de 2013 (Quadratín).- Dice Natalia que no es suficiente que niños y jóvenes hablen el zapoteco para garantizar la conservación de este idioma, es necesario también que lo lean y escriban. Por eso, el Centro de las Artes San Agustín (Casa) puso en marcha el proyecto El camino de la iguana para la enseñanza de la lectoescritura de la lengua zapoteca en el Istmo de Tehuantepec.
El camino de la iguana inició en 2012 con la atención de 200 adolescentes y jóvenes de Juchitán, San Blas Atempa, y otras localidades de la región. Este año, inició este lunes 4 de marzo en la Escuela Rufino Tamayo y la Biblioteca Víctor Yodo de Juchitán de Zaragoza.
Los cursos en ambas sedes son impartidos por los escritores bilingües Natalia Toledo y Víctor Cata del 4 al 16 de marzo. Posteriormente, del 15 de marzo al 17 de abril, se trasladarán a Santa María Xadani, y del 3 al 17 de junio estarán en San Pedro Comitancillo.
Natalia Toledo, poeta y narradora en lengua zapoteca, explicó que esta ocasión se ha propuesto junto con el lingüista Víctor Cata, llegar a los barrios de Juchitán como la Séptima y la Novena Sección, y a otros municipios a fin de ampliar el interés por la escritura del zapoteco, principalmente entre hablantes de 10 años en adelante.
Durante los cursos se enseña a los chicos a escribir su lengua materna y, por otra parte, se les proporcionan herramientas básicas para la creación literaria con el propósito de que puedan escribir poesía, cuento o canciones, y participar en el certamen literario en lengua zapoteca que organiza cada año el Casa, y que este año, por cierto, cierra el jueves 7 de marzo.
De acuerdo con los censos del año 2000, el zapoteco que se habla en el Istmo de Tehuantepec, específicamente en Juchitán, está en un proceso de desplazamiento acelerado no obstante que lo hablan cotidianamente casi 50 mil personas.
Este desplazamiento, considera Natalia Toledo, se debe a que los adolescentes y niños ya no tienen como primera lengua el zapoteco, sino el español. Además, comentó, existe una buena parte de jóvenes que sí entienden su lengua materna pero ya no la hablan. Por eso preocupa alentar la escritura de este idioma para evitar que se convierta en una lengua de ancianos.
El camino de la iguana promueve el uso del Alfabeto Popular para el Zapoteco del Istmo, aprobado en la Mesa Redonda de 1956 en la ciudad de México, y su objetivo principal es formar jóvenes con aspiraciones literarias que coadyuven en la revitalización y el fomento de la lengua y la cultura zapoteca.
Este proyecto se financia con recursos aportados por la Dirección General de Culturas Populares del Conaculta y por el Casa.